martes, 14 de diciembre de 2010

ARMADURA DE DIOS 1º PARTE: COBERTURA Y RESPALDO

Josué 3:7 "Entonces Jehová dijo a Josué: Desde este día comenzaré a engrandecerte delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisés, así estaré contigo."

1ºCrónicas 14:10 "Entonces David consultó a Dios, diciendo: ¿Subiré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, porque yo los entregaré en tus manos."

1 - COBERTURA JURÍDICA

En La iglesia comúnmente se habla de Cobertura y se piensa en denominaciones, credenciales, pastores y apóstoles. Inmediatamente surgen esas preguntas a las cuales todos quieren escuchar las respuestas con cierta ansiedad, expectativa y algunos ya prontos para hacer sus juicios y prejuicios: ¿Quién es su pastor? ¿Cuál es su iglesia? ¿A qué denominación pertenece usted? ¿Cuáles son sus cargos? ¿Quién lo nombró a su apóstol? Muchas veces nos presentamos ante personas que nos hacen estas y otras tantas preguntas relacionadas, y algunas hasta incoherentes, que nos llega a parecer que estamos sentados en una oficina del FBI.

Muchos entienden como Cobertura el hecho de tener el apoyo y la aprobación de un pastor que los pastorea y a quien deben que dar cuenta de sus actos y entregar indiscutiblemente los diezmos. En muchas iglesias es casi como hacer parte de una sociedad secreta en la cual se debe cumplir con todos los requisitos y términos exigidos, además una cuota mensual (diezmo) la cual si no pagamos, seremos vilmente avergonzados, castigados y hasta condenados. Se espera que este pastor esté sujeto a un apóstol, presbiterio o concilio, y luego se exige también que este comando superior esté asociado a una personería jurídica legítimamente registrada, además de ser avalado y recomendado por otros ministerios. Esta cadena de terminologías son todos aspectos doctrinales, legales y burocráticos, pero tratándose de que la iglesia es una organización de orden espiritual, entonces al nombrar estas entidades y credenciales estaremos haciendo referencia a la Cobertura espiritual que nos corresponde, aunque en muchos casos carece verdaderamente de espiritualidad.

2 - COBERTURA MINISTERIAL

La Cobertura es más que credenciales, privilegios y dinero. La Cobertura es un poder delegado, que se recibe según nuestra sujeción al mando. Se usa el término Cobertura para definir el apoyo que recibimos para llevar a cabo cada tarea que nos es asignada, asimismo la autoridad que nos es permitida ejercer en el cuerpo de Cristo. Este poder se refiere a acciones, comando, representación, alcance, autoridad. Una persona que no se sujeta a la autoridad y no hace lo que se le solicita, no se puede considerar bajo la Cobertura, en verdad está en rebeldía. Quienes están en el gobierno o administración de la Obra de Cristo, son las autoridades espirituales que nos avalan y protegen, nos apoyan y nos dan de su autoridad delegada. Esto es tener Cobertura.

Es de suma importancia tener la mentalidad de "cuerpo" para tener participación y derecho a la Cobertura, entender que cada uno de nosotros es un "miembro", y éstos se sujetan a una "cabeza" la cual da las órdenes y organiza los movimientos y tareas que deben ser hechas por el "cuerpo", por cada uno en particular o en conjunto. Actuar en harmonía con el "cuerpo" y sujetarse a las órdenes de la "cabeza" es tener Cobertura.

Otro aspecto muy importante de la Cobertura ministerial es en cuanto a la Consejería, Ministración, Asesoramiento, Enseñanza, Dirección, Administración. Todos estos elementos son imprescindibles en el crecimiento personal y desarrollo del Cuerpo de Cristo. Necesitamos tener a quien recurrir en el momento de consultar sobre un problema o una decisión importante que debemos tomar. El consejo y la oración de quien nos cubre es muy importante en determinadas ocasiones. La espiritualidad de quienes nos guian es impartida sobre nosotros, nos edifica, fortalece y protege. Muchas veces las personas no están seguras si Dios está de acuerdo o qué es lo correcto que deben hacer. La consejería pone la persona en una posición de seguridad y confianza delante de Dios antes que actuar. Asimismo la responsabilidad de las acciones queda sobre los hombros de quien nos cubre, pues si hacemos algo y nos piden cuenta de nuestros actos podemos refugiarnos en el hecho de que estamos "cumpliendo órdenes". Esto es tener Cobertura.

3 - COBERTURA ESPIRITUAL

>>> La Cobertura de Dios

Cuando hablamos de tener la Cobertura de Dios, nos estamos refiriendo a la presencia y la acción de Dios en nuestras vidas y en nuestras batallas. Ya no se trata de quién es nuestro pastor, qué cargos ocupamos ni cómo se llama nuestra iglesia. Es un asunto absolutamente espiritual y debe estar obligatoriamente Dios en ello.

De la misma manera que mencionamos la importancia de estar sujetos a una autoridad eclesiástica e integrada al cuerpo de Cristo, nuestra Cobertura que proviene de Dios está relacionada al grado de sujeción y relación con su Espíritu Santo. La Cobertura de Dios así como el Respaldo de Dios, no son algo que uno mismo o alguien hace o establece, estas dos virtudes provienen exclusivamente de Dios y de su Espíritu Santo. Si él las da, las tenemos, pero si él no las da, no las tenemos.

La palabra “cobertura” según el diccionario de la lengua española, significa: "lo que tapa o cubre una cosa". Aquí tenemos una sencilla definición de lo que significa la Cobertura de Dios en nuestras vidas: estamos cubiertos, tapados, escondidos, rodeados, protegidos, refugiados, resguardados por él. Si tenemos la Cobertura de Dios estamos seguros bajo sus alas (Salmo 91:4), seguros en sus manos (Juan 10:28), seguros en su presencia (Salmo 62:6) y el maligno no nos hará daño (1ºJuan 5:18).

Si hablamos que vamos a la guerra sin Cobertura es como ir sin armadura, sin fe, sin oración, sin discernimiento… un acto irresponsable y torpe!!! Estamos haciendo las cosas independientemente de Dios y con nuestras propias fuerzas.

Nos enfrentaremos a las tinieblas y a las personas y no podremos actuar en el poder de su fuerza (Efesios 6:10), terminaremos seguramente heridos en mano de nuestros enemigos. Lo primero que debemos obtener en toda acción que vamos a emprender en el nombre de Jesús, es su cobertura: su presencia, su protección, su defensa, su seguridad, su poder para defendernos de todo ataque del enemigo.

>>> El Respaldo de Dios

La palabra “respaldo” según el diccionario de la lengua española, significa: "parte de la silla en que se apoya la espalda, esto es, aquello en lo cual nos apoyamos para estar afirmados y para no caer, descanso de la espalda." Esta práctica definición explica cómo funciona el Respaldo de Dios en nuestras vidas de cristianos. Respaldarnos en Dios es “apoyarnos en él para estar firmes y no caer”, "descansar en él". Cuando Dios nos “respalda” estamos firmes y no caemos, podemos sentirnos tranquilos y vivir confiados. Saber que tenemos el Respaldo de Dios es vivir por la FE (Romanos 1:17) pues sabemos y CREEMOS que él está en el control de nuestras vidas y todo lo que sucede (Romanos 8:28).

Tener el Respaldo de Dios significa:

- tener su fortaleza y su poder en nuestras batallas (Efesios 3:16),
- tener su poder y autoridad contra el enemigo (Lucas 9:1),
- tener su dirección y su advertencia en todo asunto (Isaías 11:2),
- que el enemigo no nos tomará de sorpresa (Marcos 14:38),
- estar atentos y avisados de toda artimaña (1ºPedro 5:8),
- que no hay error en las estrategias de batalla (Efesios 5:17),
- estar firmes cuando nos golpean con fuerza (Efesios 6:10),
- tener ánimo para perseverar y permanecer (Lucas 8:15),
- tener su presencia viva y eficaz, (Hebreos 4:12)
- el Espíritu Santo en nosotros (dentro,1ºJuan 4:13),
- el Espíritu Santo con nosotros (alrededor, Zacarías 9:8).

Entonces, luego de la Cobertura, lo segundo que tenemos que tener muy seguro es su Respaldo. Si vamos a la batalla o efectuamos cualquier acción en el nombre de Jesús sin el Respaldo de Dios, significa que hacemos algo que Dios NO aprueba, que NO lo consultamos a él primero, que NO está en el diseño ni en la estrategia que Dios desea, estamos haciendo las cosas a nuestra manera.

Aún cuando estamos bajo la Cobertura espiritual de nuestros pastores y líderes, si Dios no lo aprueba, no lo hará. Porque una cosa es la Cobertura y otra es el Respaldo. Puedo tener la Cobertura y no tener Respaldo. Si no tengo Cobertura tampoco tendré Respaldo. Muchos llegan a creer que estar protegidos por un pastor les da privilegios espirituales, eso es equivocado. Podemos tener la Cobertura de un hombre pero no significa tener el Respaldo de Dios. Si estamos haciendo tareas impuestas por hombres sin el Respaldo de Dios, posiblemente estaremos actuando con otros espíritus que no es el Espíritu Santo. (Mateo 7:23)

Esto también es un grave error pues, Dios mismo permitirá que seamos vencidos y humillados ante las tinieblas y ante las personas que se oponen a nosotros, para que aprendamos a no ser vanagloriosos ni apoyarnos en nuestra propia prudencia. Si vamos a hacer algo en el nombre de Jesús, tenemos que estar seguros que él nos aprueba y nos respalda siempre.


>>> CONCLUSIÓN

Siempre que nos disponemos para la batalla debemos ponernos bajo la Cobertura de Dios y tener el Respaldo de Dios, o sea, debemos asegurarnos que nuestra comunión espiritual con el Espíritu Santo sea tal que nos permita obtener su total protección y completa aprobación, pues eso nos garantizará la efectividad de nuestras armas espirituales y la efectividad de nuestras defensas.


El cristiano en batalla debe estar seguro de la Cobertura de Dios y del Respaldo de Dios en su vida, en sus propósitos y en todo lo que emprenda. Si hacemos algo que Dios no aprueba o no nos mandó, seguramente no tendremos su Cobertura ni su Respaldo. Pero si vamos hacia donde Dios manda y estamos haciendo las cosas como Dios quiere, para que todo funcione y salga bien, ciertamente e infaliblemente él nos dará su Cobertura y Respaldo en el asunto, lo cual es nuestra VICTORIA segura.

El cristiano que tiene la Cobertura y el Respaldo de Dios es alguien que camina según la voluntad de Dios, que conoce los planes y propósitos de Dios, es alguien que tiene visión y sabe bien cuál es su misión. Es un líder que guiará el pueblo de Dios conforme los propósitos divinos.


Partes que componen este estudio:

1 - Cobertura y Respaldo
2 - Autoridad Espiritual
3 - La Batalla Espiritual
4 - Nuestro Enemigo
5 - Carácter del Soldado de Jesucristo
6 - Las partes de la Armadura de Dios
7 - Las Armas Espirituales del Cristiano

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